RESUMEN
Nos encontramos en un momento en el que la educación se está
replanteando sus maneras de enseñar y aprender. Muchos son los artículos que
hablan sobre cómo se debe enseñar, incluso se habla de la educación del siglo
XXI. Mediante este artículo vamos a abordar el tema de los nuevos enfoques
pedagógicos y didácticos de la educación y, en concreto de la Educación Física
– en adelante EF -.
Muy probablemente al leer el título y esta breve
introducción pensarás que te encuentras ante un nuevo artículo sobre la educación
moderna donde todo es diferente a lo concebido hasta la actualidad. La realidad
es que esta no será la línea del artículo; mediante las siguientes líneas
intentaremos analizar cuáles han sido los aspectos positivos de la educación
física que se ha hecho hasta ahora e intentaremos ver cómo mejorarla. Sin
embargo, en ningún momento entraremos en un discurso destructivo en el que todo
lo anterior es malo y todo lo nuevo, por el simple hecho de ser diferente, ya
es bueno
CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA DE LA EDUCACIÓN FÍSICA
Para entender dónde estamos es muy importante analizar de dónde
venimos. En primer lugar, pues, hemos de entender como ha sido la EF del pasado
para que entendamos la que se puede encontrar en la actualidad en la mayoría de
escuelas y/o institutos.
Si analizamos la parte terminológica de nuestra materia
veremos que la educación física no hace tantos años se llamaba gimnasia. Sin
intención de extendernos, si que podemos sintetizar la historia de la educación
física con la idea que hace unos años, en las escuelas, la gimnasia como
asignatura escolar tenía una orientación muy disciplinar, e incluso militar. La
gimnasia era aquella asignatura en la que, mediante las corrientes suecas, los
niños y adolescentes realizaban ejercicios muy cerrados sin mucha orientación
educativa. Muchos de los padres de nuestros alumnos, de hecho, le siguen
llamando gimnasia a la educación física y, muy probablemente, algunos incluso
pensaran que lo que realizan en la actualidad no es muy divergente del “plinto y
el potro”.
Evidentemente la gimnasia evolucionó hasta la actual
educación física, además, la formación específica de los docentes facilitó que
empezáramos a tener educadores de más calidad. El problema fue que la EF se
planteó como una asignatura en la que el eje principal radicaba en el deporte
y, de esta forma, se olvidaron muchos otros aspectos y actividades que
facilitan el desarrollo motor, psicológico y social de los alumnos.
La EF del presente, pues, está condicionada por la antigua
gimnasia y la “deportivización” que se produjo con la implantación de la
asignatura. Sin embargo,
¿Cuál será la EF del futuro?, o mejor dicho, ¿Cuál queremos que sea la EF del
futuro? Para analizar la EF del futuro vamos a analizar, en primer lugar y de
forma muy breve, el futuro de la educación en general y, a continuación,
analizaremos hacia donde ha de evolucionar nuestra materia.
LA EDUCACIÓN DEL SISTEMA EDUCATIVO DEL SIGLO XXI
Tal y como se ha comentado anteriormente, la educación se
encuentra en un momento de redefinición. Hay muchas corrientes educativas que
conciben la enseñanza y el aprendizaje de maneras muy distintas. En un extremo
del “espectro”, podríamos encontrar estilos que defienden que seguir con un
modelo tradicional mediante una pedagogía de “clase magistral” y “mando
directo” es lo mejor porque garantiza el funcionamiento del sistema. A la vez,
en el otro extremo, nos encontramos con otras tendencias que, con la intención
de focalizar al alumno en el centro del aprendizaje, consideran que dicho
proceso ha de ser mucho mas libre, respondiendo siempre a las propias
necesidades y motivaciones de los chicos y chicas. Evidentemente, éste es un
análisis muy general y, entre estos dos modelos se encuentran muchas más
concepciones. En nuestra opinión, la clave de la buena educación se encuentra
en el equilibro entre todos aquellos elementos tradicionales y modernos.
Consideramos que seguir con el modelo tradicional en el que
el profesor es el centro de atención y el alumno solo es un receptor no es
positivo, puesto que en ningún momento hay un trabajo motivacional y específico
para cada alumno. Sin embargo, tampoco consideramos que los movimientos
ultra-modernos en los que el niño es siempre libre de escoger que aprender y
como aprenderlo tampoco garantizan el éxito.
En definitiva, es cierto que la educación debe cambiar para
prepararlos para la vida real, responder a sus motivaciones y formar futuros
ciudadanos activos y con actitud crítica, sin embargo, también será muy
importante que a los alumnos no les guste todo lo que hacen. No podemos hacer
que el sistema educativo se convierta en una burbuja donde el alumno siempre
tenga que estar motivado para hacer algo, cuando sean mayores tendrán unas
obligaciones que les gustarán más que otras, sin embargo, las tendrán que hacer
igual.
LA EDUCACIÓN FÍSICA DEL FUTURO
Igual que en el análisis que se ha hecho del sistema
educativo en general, consideramos que la EF es una materia que ha de
evolucionar, sin embargo, dicha evolución no tiene porqué implicar directamente
un cambio radical porque todo lo que se esté haciendo ahora esté mal.
Lo primero que tenemos que hacer para que la EF del futuro
sea mejor es cambiar la imagen de la materia. Los profesores y profesoras de EF
somos los primeros que tenemos que dignificar nuestra materia, tenemos que
hacerla respetar, hacer que realmente sea útil para la vida de los alumnos. En
el momento en el que la EF sea aplicable para la mayoría de alumnos y deje de
considerarse como dos horas de tiempo para el ocio, entonces, habremos ganado.
En primer lugar, hemos de dar cabida a más contenidos que los puramente
deportivos. La EF no sólo es deporte. El deporte es una parte muy importante de
la asignatura, sin embargo, hemos de entender que también hay una parte de
expresión corporal, emociones, salud, actividades en el medio natural, etc.
En relación al bloque deportivo – ¡Qué hay que hacer! -
nuestro objetivo al largo de la educación secundaria obligatoria (ESO) será
trabajar el mayor número de deportes posibles para que los alumnos puedan
adquirir un mínimo dominio técnico-táctico que les permita practicar dicha
actividad en su tiempo libre y de ocio. El objetivo de la EF no es profundizar
en un deporte para que una parte reducida de la clase acabe la unidad didáctica
– en adelante UD – con un nivel muy alto. Así mismo, mediante la práctica
deportiva se podrán incluir trabajos de otros bloques, como por ejemplo de
expresión corporal o emociones, con la intención de trabajar de forma
integradora y real.
PROPUESTAS DIDÁCTICAS PARA LA EDUCACIÓN FÍSICA DEL FUTURO
La educación física del futuro no debe dar un cambio
radical, sin embargo, tal y como se ha comentado anteriormente, ha de hacer
unos cambios para adaptarse a las necesidades reales del alumnado y,
evidentemente, ofrecerles situaciones de aprendizaje que permitan su
desarrollo.
A continuación vamos a ejemplificar como organizar
(temporalizar) una UD que en principio es “deportiva” para no solo trabajar
elementos propios del deporte que puedan ser aplicables a la vida, sino también
incluir otros bloques.
Mediante esta tabla podemos ver como, de sesiones con un
importante contenido en el juego y la cooperación, avanzamos a un escenario mas
táctico y propio del deporte, para acabar con sesiones integradoras en las que
se trabajen todos los aspectos deportivos – incluso con actividades específicas
de valores y emociones -. El deporte, pues, no ha de ser el único elemento a
trabajar, es innegable que es un pilar importante, sin embargo, creemos que
puede ser más rico para el alumnado introducir contenidos “no-deportivos” en
UD's deportivas.
La EF del futuro, como se ha comentado anteriormente, ha de
huir del monopolio del deporte, pues, mediante la siguiente temporalización se
muestra como trabajar una UD integradora del bloque de la salud y la expresión.
En este caso la UD se llama: resistencia aeróbica. La UD empieza con una
orientación hacia el trabajo de la salud cardiovascular utilizando métodos
tradicionales de entrenamiento. Sin embargo, la progresión de la UD nos permite
llegar a un escenario en el que se presenta la expresión corporal – el aeróbic
en concreto – como método para trabajar la resistencia de forma lúdica, grupal
y diferente.
¿CÓMO EVALÚO EN LA EDUCACIÓN FÍSICA DEL FUTURO?
La bibliografía sobre evaluación en EF es muy extensa. Sin
embargo, es importante que sigamos aprendiendo en este sentido, pues, la buena
evaluación, juntamente con un buen planteamiento de objetivos, es lo que
permitirá que el alumnado tenga la sensación de que realmente está aprendiendo
algo. No hemos de convencer a los profesionales de la EF de la importancia de
la materia; no obstante, no todo el mundo tiene clara su utilidad real. Esta
falta de fe en nuestra querida asignatura se debe, entre muchos otros factores,
a la falta de una buena programación que determine unos objetivos con su
consecuente evaluación.
La evaluación es un proceso que ha de permitir al alumno y
al profesor conocer si los objetivos se han transformado en logros. A continuación
se exponen brevemente algunas de las formas que podemos utilizar. En ningún
caso ningún método de evaluación será perfecto, sin embargo, es bueno que el
docente tenga el máximo de recursos para escoger cual utilizar en cada momento.
Basándonos en la propuesta de Posada (2000), pues, podemos
utilizar las siguientes actividades evaluativas:
- Examen
teórico: utilizar el clásico examen puede ser útil para evaluar contenidos
teóricos de la EF. Se pueden utilizar exámenes de respuesta breve, tipo
test o incluso de reflexión y justificación.
- Repetición
de un elemento técnico: mediante un examen de repetición de un elemento
técnico podemos conocer el dominio de cada alumno en dicha habilidad. Sin
embargo, no se tiene en cuenta el aspecto táctico y, por lo tanto, no
podemos evaluar la capacidad de aplicar la técnica a una situación real de
juego.
- Efectividad
práctica en situación real: mayoritariamente en UD's deportivas, se puede
evaluar la destreza con la que el alumnado realiza acciones técnicas en
situaciones reales de juego (táctica). Se puede recurrir a la tecnología
para grabar la situación y evaluarlo en otro momento con más calma.
- Discusiones
en grupo: permiten fomentar el espíritu crítico y se puede recurrir a la
auto-evaluación.
- Entrevistas
y/o investigación: se pueden plantear tareas avaluativas orientadas al
aprendizaje mediante la búsqueda de información en páginas web, libros,
contactos con expertos, etc.
- Participación,
y organización en eventos fisicodeportivos: uno de los objetivos
transversales y generales de la EF es fomentar hábitos de vida saludables
para que los alumnos realicen ejercicio físico en su tiempo de ocio.
Partiendo de esta base, podemos contemplar el hecho de añadir, dentro de
la evaluación de la materia, la implicación del alumnado en este sentido.
Referencias
1. Posada, F. (2000). Ideas prácticas para
la enseñanza de la educación física. Lérida: Agonos.
2. Blázquez, D. (2010). La Educación
Física. Barcelona: Inde.
3. González, C., Zurita, C., & Monguillot,
M. (2014). Una educación física para la vida. Barcelona:
Inde.
4. Velázquez, R., Hernández, J.. (2013). Educación
Física: de la programación de la enseñanza a la práctica de aula. Tándem,
43, pp.59-69.
5. López, Á. (2013). La evaluación de la enseñanza
y los aprendizajes en la educación física. Tándem, 43, pp.70-77.
6. Blázquez, D. (2017). Cómo Evaluar bien
Educación Física. Barcelona. : Inde.
Cita en Rev Edu Fís
Jordi Romeo Murgó (2018). La Educación Física
del Futuro. Rev Edu Fís. 36 (1).
https://g-se.com/la-educacion-fisica-del-futuro-2401-sa-f5aeb837fcd1f1
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